Tendencias globales en Infraestructura 2018

Tendencias globales en Infraestructura 2018

Tendencias globales en Infraestructura 2018

Por: Jeff Silveira, director de normas de BICSI

Con el lanzamiento en octubre, por parte de Gartner, del Top 10 de Tendencias Tecnológicas Estratégicas para 2018, surge la oportunidad de evaluar cómo éstas afectarán la infraestructura de tecnología de la información (ICT por su sigla en inglés). Si bien muchas de las tendencias de este año se centran en los datos, las aplicaciones y la demanda de consumo, dos elementos continúan siendo grandes impulsores del cambio dentro de la ICT: el edge computing y el Internet de las Cosas.

El edge computing sigue creciendo un medio para mejorar la eficiencia de los sistemas que utilizan grandes cantidades de datos. Aunque normalmente se relaciona con el IoT, el edge computing ofrece una funcionalidad atractiva para otros usos, incluyendo negocios con diversas huellas físicas y compañías que mantienen la mayoría de sus datos y aplicaciones dentro de la nube.

Tanto en los usos tradicionales, como en el cloud computing, los datos se recopilan en un dispositivo (como sensores, terminales, etc.) y se transmite a los servidores adecuados para su procesamiento y almacenamiento. A medida que aumenta la cantidad y el tamaño de las transmisiones de datos, los problemas de latencia aumentan ya que la infraestructura física no puede satisfacer la demanda. En ese sentido, el edge computing introduce un punto intermedio que permite priorizar, comprimir o enviar datos directamente a dónde se necesiten, liberando los recursos de redes y servidores cerca de los servidores centrales.

Si bien añadir un nuevo punto intermedio en una red es simple, agregar nuevos requisitos de transmisión de datos puede requerir la actualización de la infraestructura circundante. Por ejemplo, una red de sensores tradicional puede utilizar dispositivos que requieran un ancho de banda bajo, el cual permite tener un cableado con una capacidad de transmisión mínima. Sin embargo, y dado esto, una vez se ubique un nodo de edge computing, la capacidad de transmisión de datos y energía entre el nodo y el servidor, puede ser insuficiente.

Por otra parte, algunos proveedores de telecomunicaciones están considerando construir «mini» data centers cerca a puntos de alta transmisión (como por ejemplo torres celulares de 5G), para proporcionarles capacidad de edge computing a empresas que no tengan la infraestructura o por cualquier otra razón, no puedan tenerlo en sus instalaciones.

El mayor conocimiento del IoT y del volumen de dispositivos que se agregan a la red, ha permitido su implementación de una manera práctica, acelerando el ritmo de la innovación y la mejora de las tecnologías que lo respaldan, llevando a que la infraestructura de ICT existente, rinda al máximo definido.

Se espera que en el 2018 se terminen de expandir dos tecnologías existentes. La primera de ellas, es la potencia de alimentación a través de ethernet (PoE por su sigla en ingles). El IEEE 802.3bt, comúnmente denominado «PoE ++» o «Potencia sobre cuatro pares», permitirá que los niveles de potencia de PoE sean similares a los definidos por HDBaseT. Si bien la planificación de nuevas instalaciones ya está incorporando los requisitos de PoE ++ en el diseño, con un cable de mayor rendimiento con mayores tamaños de conductores, aún la infraestructura de cableado existente puede ser inadecuada para admitir una actualización de equipos y sistemas PoE. Además, a medida que aumenta la potencia permitida, algunas configuraciones de cableado pueden necesitar ser alteradas para aumentar la disipación de calor causada por dicho aumento.

La otra tecnología, es el uso de los nuevos límites de potencia PoE, IEEE 802.11ax para WLAN. La 802.11ax es la próxima gran evolución de la tecnología inalámbrica, y se espera que sea el reemplazo de la 802.11ac. Con hasta cuatro veces el ancho de banda, se proyecta que la 802.11ax será capaz de soportar una transmisión individual de hasta 3.5 Gbps, creando una capacidad de red total de alrededor de 14 Gbps. Aunque se espera que los rangos de transmisión sean los mismos que con la 802.11ac, se espera que los requisitos de potencia del punto de acceso aumenten.

La 802.11ax también permitirá el uplink MIMO, además de eficiencias mejoradas en la sobrecarga, lo que permite un mejor rendimiento como medio de transmisión para sistemas en edificios. Dado que equipar edificios con sistemas inteligentes y la implementación de IoT puede tener costos prohibitivos debido a la falta de infraestructura de ICT, muchos sistemas están incorporando dispositivos inalámbricos, ya sea como medios de transmisión primarios o redundantes. La conectividad inalámbrica también ha aumentado, ya que la cantidad de espacio físico requerido dentro de un dispositivo, es a menudo menor de lo que se requiere para soportar una conexión de cable tradicional.

Se esperan que en el 2018 haya más desarrollos dentro de las ICT, a medida que las direcciones estratégicas se vuelven más refinadas o surjan necesidades comerciales. Y a medida que las mejoras esperadas en WLAN y la PoE se incorporen en todos los sistemas, tanto el desarrollo, como las próximas mejoras para dar forma a la industria en los años venideros, continuarán.